El escritor peruano Mario Vargas Llosa espera que la política colombiana Ingrid Betancourt cuente “en un libro testimonio” la “experiencia única” que le ha supuesto haber permanecido secuestrada durante más de seis años a manos de la guerrilla, y asegura que ella lo haría “mejor que nadie”.
“Ese libro será valiosísimo, no sólo por tratarse de un caso extraordinario, sino por el contexto político y social que está detrás de esa experiencia”, dijo Vargas Llosa durante el diálogo que mantuvo con el director del diario español El País, Javier Moreno, sobre “Periodismo y literatura”, en la cuarta y última jornada del Hay Festival de Segovia.
En el turno de preguntas, una joven colombiana lo invitó a escribir la historia de Betancourt que estuvo secuestrada por la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) entre 2002 y 2008 y aseguró que los colombianos estarían “muy honrados” si lo hiciera.
“Creo que muchos escritores desearían poder contar una historia semejante, pero, probablemente, la va a contar ella misma mejor que nadie. Ingrid Betancourt es una mujer lo suficientemente inteligente como para tomar, respecto a lo que vivió, la distancia necesaria que le permita hacer un libro testimonio que será valiosísimo”, contestó el escritor peruano, que también tiene la nacionalidad española.
Vargas Llosa, autor de títulos como “La casa verde”, “Conversación en la catedral” o “La fiesta del Chivo” tenía clara su vocación de escritor desde niño, pero el periodismo lo vio siempre como “el complemento ideal”. Empezó a trabajar en “La Crónica” de Lima con “15 ó 16 años”.
En su carrera como periodista ha hecho de todo, incluido “el periodismo policial”, y al autor de “La ciudad y los perros” nunca le gustó “la idea del escritor encerrado en su casa” y siempre consideró “importante tener un pie en la calle”, una “impresión de realidad” que le facilitó el periodismo.
Vargas Llosa citó también al filósofo Ortega y Gasset, que hizo “un enorme esfuerzo para llegar al gran público”. El periodismo “ha sido muy útil para mantener la cultura en contacto con la gente”, añadió.
El escritor aseguró que su trabajo como periodista ha sido “una experiencia fascinante”, pero siempre se ha sentido “más limitado” que al novelar, porque no puede “inventar”.
“Cuando yo hago un reportaje o escribo un artículo de opinión, realizo un esfuerzo enorme para decir la verdad, pero cuando escribo una novela la única verdad que importa es la literaria, la que yo soy capaz de construir con las palabras”, dijo.
A diferencia de lo que sucede en el periodismo, al novelar no se transmite la realidad, sino que se crea, se inventa. Esa realidad es profundamente una mentira, que se convierte en verdad si con ella los lectores se conmueven, entienden mejor la vida”, subrayó el escritor.
fuente:agencias
